… DESPUÉS DE LA PANDEMIA…

Y cuando todo esto pase ¿qué?… Esta es la pregunta que ronda muchas cabezas en esta época, en la que las restricciones y el no poder hacer, reina la vida de todos. Pues tratar de responder a esta pregunta, lleva en muchas ocasiones a fantasear, sobre las miles de cosas que vamos a hacer en un futuro de lejanía o proximidad incierta. Muchas veces, estos pensamientos son reales y se ajustan y adaptan a las posibilidades de cada cual, …siendo esta manera de fantasear buena, motivadora y alentadora para mantener un estado de ánimo óptimo. Sin embargo, fantasear puede tornarse en algo menos bueno, cuando se nos dispara la imaginación y empezamos a barruntar sobre cosas no reales, sobre objetivos grandiosos, no ajustados a las posibilidades reales de cada cual.

Los objetivos que uno se plantee para un futuro más o menos próximo, deben cumplir una serie de características para que no tengan una función negativa para la persona. Deben ser objetivos reales, alcanzables y claramente definidos, lo que en términos del mundo empresarial y del emprendimiento, se conoce como objetivos S.M.A.R.T., respondiendo a las iniciales en inglés, de las características que deben tener:

Specific (específico)

Measurable (medible)

Attainable (alcanzable)

Realistic (realista)

Timely (oportuno)

Cuando el planteamiento de metas y objetivos no responde al esquema SMART, puede hacer que la persona aspire a conseguir cosas, que parecen que nunca llegan, pudiendo entrar en un estado de insatisfacción constante.

Durante esta etapa de confinamiento, de preocupación por la pandemia, de miedo por el contagio del coronavirus, es fácil entrar en la dinámica de desear un futuro mejor y eso no es malo. Sin embargo, hay que ser cautos y saber poner el límite entre lo que puede ser un futuro mejor y real y lo que es un futuro idealizado y fantasioso. Si un par de meses atrás nuestros pensamientos sobre el futuro, no se correspondía de una manera realista con la realidad de cada cual, el confinamiento y la pandemia no van obrar milagros, tornando nuestro futuro en una historia ideal, en la que todo lo malo que sentimos que estamos pasando en el presente, no es el precio que pagamos por un futuro de película. Tampoco lo que estamos viviendo en la actualidad, debe vivirse con culpabilidad, entendiéndolo como el proceso de expiación de todo lo malo que consideramos que hemos hecho en el pasado. La situación que nos está tocando vivir, nos ha venido dada. Siendo así, nos está tocando vivir algo, que ni en los peores escenarios de películas catastróficas, nos hubiéramos imaginado. Por lo tanto, importante sería tratar de tener la cabeza fría, libre de malos pensamientos, libre de rumiaciones, …, salir de una postura pasiva, y no quedarnos esperando que algo bueno nos llegue, comenzar a ser proactivos, hacer y pensar en cosas buenas para uno mismo, planificarnos, teniendo en cuenta las posibilidades reales de cada cual y la realidad que estamos viviendo. Quizás esta sea, con probabilidad, una de las mejores maneras de afrontar el futuro, de una manera sana, que no nos haga enfermar por no ser justos ni reales con nosotros mismos, como dijo Séneca “el desear estar bien es una parte para lograr estar bien”, así es que hagamos caso a un gran pensador y deseemos siendo objetivos, claros y coherentes.

#yomequedoencasa #coronavirus #covid-19 #cuarentena #pautasyhabitos #proyectohombreburgos #apostandoporlaspersonas

 

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies