PROGRAMA BRÚJULA. PREVENCIÓN SELECTIVA PARA LA UNIDAD FAMILIAR.

Cuando hablamos de prevención, escuchamos hablar de niveles, tipos, …y quizá pueda no quedarnos del todo claro a qué nos referimos en cada caso. En el Plan Nacional sobre Adicciones, se establecen tres niveles de trabajo en relación a la prevención: prevención universal, prevención selectiva y prevención indicada. ¿A qué hace alusión cada uno de esto de estos conceptos? En primer lugar, la prevención se define como las medidas o disposiciones que se toman de manera anticipada, para evitar que suceda algo con una consecuencia negativa. La prevención universal son aquellas acciones preventivas dirigidas a toda la población general, sin hacer alusión a la presencia o ausencia de factores de riesgo. La prevención selectiva hace referencia a todas aquellas acciones destinadas a grupos de personas que por sus características o circunstancias personales, sociales o ambientales, están en una situación de especial riesgo para el desarrollo de una adicción o comportamientos relacionadas con la misma. Por último, la prevención indicada es aquella que va dirigida a un subgrupo concreto de la población, que generalmente suelen ser consumidores y que tienen problemas de comportamiento, es decir, son un conjunto de personas de alto riesgo (Becoña, 2002). 

 

Desde Proyecto Hombre Burgos, desarrolladas por el área de Proyecto Joven, se realizan acciones en cada uno de los tres niveles de prevención establecidos por el Plan Nacional sobre Adicciones. Uno de estos programas es el denominado BRÚJULA. Dicho programa se caracteriza por ser un programa de prevención selectiva, dirigida a jóvenes y sus familias. Nace como respuesta a la necesidad detectada para serenar, centrar y acompañar en los procesos de crecimiento familiar. 

 

Como madre, padre o educador, cómo puedo saber si lo que sucede en mi familia es susceptible de ser abordado dentro del marco del programa Brújula. En primer lugar, cuando surge una duda de este tipo, es porque algo ocurre dentro de nuestra unidad familiar que no nos gusta y que nos preocupa. Situaciones tales como empeoramiento del nivel de rendimiento escolar del hijo/a, faltas de respeto continuas dentro del sistema familiar, sospechas de que los/as hijos/as están llevando a cabo comportamientos de riesgo o están empezando a relacionarse con grupos de riesgo,…, podrían ser motivo para realizar una demanda en nuestro recurso. Esta demanda puede realizarla la familia directamente, o bien ser realizada por algún profesional del contexto socio-educativo del joven, con el que previamente se haya abordado o hablado de la situación que acontece. 

Desde dicho programa se considera que la manera óptima de realizar el trabajo preventivo es trabajando con la totalidad de la unidad familiar, en lugar de exclusivamente con algunas de las partes. De esta manera tratamos de no personalizar el conflicto en cualquiera de las partes de forma individual. El enfoque de trabajo es tanto educativo, como social y afectivo y, tiene como objetivo general acompañar y ayudar a los jóvenes a reforzar aquellos aspectos individuales, familiares, escolares y/o socioculturales, en los que presenten dificultades específicas, que faciliten un proceso de autonomía saludable.  

 

También puede surgir la duda de si mi hijo/a no es consumidor ni presenta ninguna conducta que me haga sospechar de una adicción, ¿tiene sentido que pida ayuda profesional? No es necesario avanzar hasta el extremo peor de un problema para abordarlo. Bien conocido es que las acciones preventivas son una de las maneras más eficaces para que un problema no llegue a desarrollarse, intervenir de manera temprana ayuda a evitar consecuencias nocivas. Este es el sentido de nuestro trabajo dentro de este programa, abordar aquellas situaciones que pueden funcionar como un factor de riesgo para el desarrollo de una futura adicción, ayudando a reconducir determinadas dificultades que pueden surgir en las dinámicas familiares o afectar a las mismas, favoreciendo el desarrollo de factores de protección personales, familiares, escolares y sociales. 

 

La manera de contactar con nuestro recurso es a través del teléfono 947461083 o bien a través del correo electrónico proyectojovenburgos@sarenet.esEn cualquiera de la modalidad de contacto, los profesionales del área de prevención podrán atenderle, resolver sus dudas y ofrecer una primera cita para poder abordar la situación objeto de preocupación. 

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